La popular marca surfera, Rip Curl, ha sucumbido a la transfobia después de que una oleada de personas atacara a la firma por promocionar en redes sociales en un anuncio de su última campaña “Meet the local héroes of Western Australia” a una surfista trans, Sasha Jane Lowerson.
El discurso tránsfobo, impulsado bajo el hastagh #BoycottRipCurl, intentó inundar las redes con comentarios poco apropiados que criticaban la inclusión de las mujeres trans en los campeonatos de surf. Además, se insinuó que la rescisión del contrato de la marca con la surfera cis Bethany Hamilton podría estar relacionada con sus declaraciones tránsfobas a principios de 2023, cuando amenazó con boicotear las competiciones de surf femeninas si se aceptaba la participación de mujeres trans en ella. Esto nunca ha sido confirmado por fuentes oficiales. Fruto de la presión ejercida por las usuarias de redes sociales, Rip Curl ha decidido borrar la publicación e incluso ha llegado a pedir disculpas a las personas que se han podido sentirse molestas explicando que “queremos promover el surf para todas las personas de manera respetuosa”.
Una lástima que una marca que parecía haberse alineado con los derechos de las personas trans en el deporte dé un paso atrás por miedo a perder clientes que precisamente no valoran la promoción del surf para todas las personas en igualdad de oportunidades.
El proyecto 'La Liga Arcoíris' busca generar espacios deportivos seguros y respetuosos con la diversidad sexual y de género.

Financiado por la viceconsejería de Igualdad y Diversidad
