
- El parlamento ha adoptado la norma con el voto unánime de los 142 diputados presentes
- El castigo será de tres años de prisión y 45.000 euros de multa cuando se actúe sobre un menor
Francia ha adoptado de forma definitiva una proposición de ley que crea un nuevo delito en el código penal para castigar las terapias de conversión con penas de cárcel y multas, cuarenta años después de la despenalización de la homosexualidad en el país.
Estas prácticas, popularizadas por grupos religiosos y de extrema derecha, están destinadas a imponer la heterosexualidad en el colectivo LGTBIQ+. Desde ahora, se castigarán con al menos dos años de prisión y una multa de 30.000 euros cuando ese comportamiento tenga como consecuencia una alteración de la salud física o mental de la persona sobre la que se actúa.
El castigo aumentará a tres años de prisión y 45.000 euros de multa cuando se actúe sobre un menor o sobre una persona sobre la que se tiene autoridad o que sufre alguna deficiencia. "Condenamos formalmente a todos aquellos que consideran como una enfermedad un cambio de sexo o de identidad", ha explicado la eurodiputada Laurence Vanceunebrock, que inició este texto apoyado por la mayoría presidencial.
El parlamento ha adoptado la norma con el voto unánime de los 142 diputados presentes. Al unísono, casi todos los representantes políticos han repetido en la tribuna la siguiente frase: "No hay nada que curar".
