La importancia de las revisiones ginecológicas periódicas
Las revisiones ginecológicas periódicas permiten detectar cualquier anomalía precozmente, un factor que aumenta las posibilidades de curación. La prevención es imprescindible para evitar el desarrollo de lesiones o enfermedades.
En la atención sanitaria, las mujeres lesbianas son las que menos acuden a este tipo de revisiones, entre otras razones, por el miedo a sentirse discriminadas por su orientación sexual en la consulta médica. El error de protocolo de algunas profesionales puede dar por supuesto que la paciente es heterosexual y, por ello, las preguntas de rigor van dirigidas en ese sentido. No obstante, asociaciones de mujeres lesbianas y bisexuales han alzado su voz para que haya un cambio en el protocolo y que se tengan en cuenta todas las posibles orientaciones sexuales.
Es importante derribar las barreras y tomar conciencia. Toda persona sexualmente activa debe realizarse chequeos con especialistas para prevenir enfermedades e infecciones, entre ellas las ITS.

Muchas personas LBT creen que las Infecciones de Transmisión Sexual, como la sífilis, la gonorrea o el VIH no pueden contraerse en las relaciones sexuales entre personas con vulva. Esto se debe a la poca incidencia que se ha hecho en los estudios sobre ITS. Durante décadas, se ha hecho hincapié en los métodos de protección para hombres cis, mientras que se ha invisibilizado al resto de colectivos. Tatiana Casado, coordinadora del Grupo de Políticas Lésbicas de la FELGTBI+, ha señalado que “hay mucha información que no facilitan sobre prevención o hábitos de salud sexual cuando existen muchas ITS que se transmiten en las relaciones sexuales. De hecho, la práctica del chemsex (consumo de drogas con fines sexuales) está asociada a los hombres y hay muchas mujeres que lo practican y no disponen de campañas de prevención o reducción de daños”.
